Visión, perseverancia y flexibilidad en el emprendimiento
Diariamente miles de emprendimientos dan inicio y otros miles son abandonados definitivamente por sus creadores sin haber agotado todas sus posibilidades. Las cifras nos hablan que apenas unas cuantas de las empresas que se formen cada día pasaran la meta de los dos o cinco años y solo una de cada cinco sobrevivirán al 10 año ¿Qué las diferencia a las una de las otras? En el social media pasa otro tanto, brillantes iniciativas son abandonadas de la noche a la mañana, proyectos innovadores que consumieron gran esfuerzo y dedicación son dejados de lado mientras que iniciativas menos llamativas tienen éxito ¿Cuál es el secreto?
Podemos aducir “N” razones para el fracaso: el exceso de optimismo que obnubila, la falta de experiencia, el desconocimiento del mercado o la falta desarrollo del mismo, la crisis económica, la falta de difusión, la falta de capital, la ausencia de un plan de negocios; pero a la vez vemos que hubo iniciativas que ubicándose entre las más exitosas tuvieron que afrontar casi las mismas dificultades y sin embargo lograron salir adelante donde otras simplemente desaparecieron.

En esos casos debemos siempre admirar el compromiso expresado en la perseverancia de quienes se esforzaron por salir adelante a pesar de las circunstancias y gracias a ello pudieron vencerlas. No obstante la perseverancia no lo es todo para triunfar. Es necesario además tener la flexibilidad necesaria para adaptarse a los cambios que el mundo real impone. Albert Einstein el célebre físico autor de la teoría de la relatividad decía que “La locura es: seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”.
La perseverancia es inútil sin flexibilidad frente a las circunstancias. La capacidad de adaptación es antes que nada consecuencia de la visión que tiene el emprendedor sobre adonde quiere llevar su proyecto; sino conoce adonde quiere ir no sabrá por ende como adecuarse para lograr esos cambios a pesar de las situaciones adversas que puedan presentarse en el camino hacia el éxito.
En el social media nos vemos sometidos a las mismas situaciones que en cualquier otro emprendimiento. Empezamos con muchos ánimos esperando grandiosos resultados y semanas o meses después cuando no se cumplen los resultados esperados somos presas de un profundo desaliento que nos incita a encarpetar nuestros proyectos.
Para quienes no pensamos que tirar la toalla ante la dificultad sea algo correcto como modo de vida, los problemas serán momento de repasar nuestras estrategias de acción, consultar las experiencias de aquellos que tuvieron éxito en la etapa en que nos encontramos y dejar de lado aquello que hayamos descubierto que estamos haciendo mal para retomar el rumbo hacia la visión que tenemos sobre el futuro de nuestro proyecto.
Entonces tenemos que para el éxito de un proyecto tres factores son básicos: Visión, perseverancia y flexibilidad, tomarlos en cuenta puede significar la diferencia entre una iniciativa fracasada y una iniciativa exitosa.
Ivan Budinich Castro
ivanbudinich.blogspot.com








